miércoles, 22 de noviembre de 2017

Javier Alvarado. Los poemas


Meditaciones en un bosque de Escocia 

                                                                             Seguiste las instrucciones para leer 
                                                                                                                         a los árboles
                                                                                                                                                    Ernesto Carrión

Abro estas rocas para estar despierto
Para imaginar que he colocado sobre este suelo cada
uno de sus árboles.
Hay dioses blancos y hay dioses más oscuros
Algo que el chubasco me ha permitido ver
Algo que no sucede y que sin embargo ocurre en mi
conciencia

Suelo derramarme sobre este campo como el
pequeño arroyo
Que en vez de morir se va a alimentar la charca
afiligranada de los patos,
Me subo a los troncos y las ramas levemente se
resquebrajan
Abro la fábula del cuervo y Edgar Allan Poe va
sucediendo
Sobre los bucles de Minerva.
Hay un esturión castrado
Y un ánfora de sol que destella copos de nieve;
Ese mundo irregular donde se abre el poema
Y la sombra se hace corpus,
Vino de la realidad para el deleite de otras
desapariciones
Un muchacho juega desde su puerto y empieza desde
siempre
A escupir las tempestades, otra chica más arriba
Es la que esparce el viento por la tierra
Ambos combinan el aguaviento que azota estos
lugares.

En este verano que parece invierno solía jugar con mi
caballo
Ornamentar mi silla de montar con los cascabeles de
mi patria
Perder el equilibrio en los telares acuosos de la nieve
El vino que se derrama y va aletargando las alquerías
Las sastrerías del agua que susurran sus verdades a
los troncos
A los hábitos de los ascetas y de quienes viven en el
monte
Vegetando entre las oscuras estepas que huelen a
pino recién cortado
Imaginándome que puedo permanecer como un hilo
de estrella
Donde va colgando el pergamino de la araña
Esa sacudida de los peces y de los mares que se van
abriendo
Hacia la conquista de ese otro mundo, donde no hay
palabras
Y poseemos malos hábitos, eso de amar con un lirio
resplandeciente
Con un guijarro empalmado que se abre hasta
dominar el cristal de la semilla
Asistir a los oficios nocturnales y seguir al Buen Pastor
en su domingo
Por la siesta de los cereales y el pan
En cada paso del corcel que se retira
Entre calles asfaltadas por las corolas de las flores.
Termino por creer que hay una estatua rota
O un arenque saliendo de la endurecida lengua.
Hay fitoplánctones y pirañas en nuestro estomago
Lunas quebradizas que cuelgan de las orejas
Y una luz color de ámbar que destilan los cestos
olvidados de manzanas.



El fotoálbum

Me pongo a mirar las fotos al fondo
Donde se erige el álbum de la nada
Mujeres antiguas con vestimentas
Que hoy se apolillan en baúles de caoba,
Caballeros de sombrero y corbata que van y vienen
A una boda que siempre asisten.
Los abuelos que se fueron de uno en uno
Hasta desperdigar sus genes y la sangre de sus hijos.
Leonardo con su ropa caqui deambulando
Con su caballo colorado
Por un potrero de maderamen y ceniza,
Lucila con su pollera o pedaleando la máquina de coser
Motivando la aguja que ha de coser los trajes
Inolvidables del invierno,
Marcaria la loca que busca el refugio materno
De las aguas,
Celestino con su sombrero ensimismado
Y el rostro de la vejez tan denso
Como arboladuras animales,
Ahora Reyes que se ha ido
Dejando una blanca cola de estrellas
Y un perfume perpetuo.
La tierra se los tragó como el trabajo
Como el agua de la lluvia, el pan y el sacrificio
Hoy ojeo estas fotos y me persigue
El canto de un gallo fantasma.
Todos los recuerdos están como un guijarro
En la palma de la mano,
Como una oración de un desconocido detrás del muro.
Todas las abuelas me dan sus bendiciones.
Hay algo que busco y se ensombrece.
Es mi foto de muerto, que tarde o temprano, se ha de iluminar.



El cerezo de la noche

Cuando alguien despierte bajo el cerezo de la noche
renunciaremos entonces a todas las palabras
porque habrán infiernos sin estaciones
y ruidos de sapos declamando bajo el agua.

En ese mes no lloverá
pues los ángeles han partido cargados de rocío
rumbo al estercolero
a buscar los maizales y el arco soñoliento de los terneros rotos,
la sal apostólica de los animales que amamos
sin el viento renunciado
que todos pedían callar.

Y entraremos desnudos casa por casa
a buscar el abrigo del agua
o el pájaro gravitante del café
pues los cuervos de cristal
han roído la imagen absolutoria de las cosas.

Y se borrarán los campos y ciudades
con la rueda nocturnal de los caminos.
Mi madre me leerá un cuento de hadas
y la sirvienta apagará la vela
como a un fruto verde al cual le robarán la castidad.

Y no será nadie quien te llamaba
una primera o última vez desvanecida;
las muchachas perseguirán la cola tiritada de los gansos.
Entonces anochecerá
y no despertaré luego
con algún cuerpo que creí haber amado.




Recuerdo de Matachín

Matachín reverbera bajo las aguas
Con su voz ahorcada y su dialecto
Con su rostro de músico y sus dedos embadurnados  por
                                                                                           azogue;
Es una franja de tierra que no puedo olvidar. No la ignoro
Y la acaricio,
La huelo como el primer milagro
Que brotó tras el diluvio
Con sus hojas graduales.
Cierro mis puños y los abro tratando de bracear
Sobre este lago
La vendimia del dolor;
Las letras paganas que compusieron su bitácora de viaje;
Sus maletas llenas de suicidios, y de muertes.
De auroras y de pueblos perdidos

Matachín regresa a mis salomas
Como una constelación que se recoge,
Como una estrellaq calcada,
Como un grito hechizado a la intemperie.

Aún albergo las ansias de montarme en tren,
De seguir los caminos y los rieles,
Los campos donde se disemina la faena
Donde está Uh Mei con su loto,
Con su estanque de páginas muertas.

Me apresuro a llegar hasta la iglesia de La Línea
Donde la campana sigue tañendo
A pesar del peso salobre de las aguas, me apresuro
A dar cuerda a un gran reloj que sigue andando
Nadie sabe la razón, la hora ni el por qué;
En sus péndulos veo parpadear un mundo
Con su cola de tucán, con sus páramos ausentes.

En Matachín hay una estación. Móntate.
Algún día llegaremos a la eternidad
En lomo de tren. Aquí yacen los chinos dormidos
Con sus colores y canciones.   El tren inició
Con los colores del suicidio.  Ahora todo es el sabor
Del olvido con su locomotora
Y su hierro oxidado.

Móntate.
Algún día llegaremos a la eternidad
En lomo de tren.



                                                                                         
Julie Wohryzek

                                                                                                           Vida y lino lo mismo ata la hebra.
                                                                                                                                                               ...
                                                                                                           Una mujer en el silencio cose, cose, cose...
                                                                                                                         
                                                                                                                                                           Luis Vidales

Prohibido amar a una costurera. El apellido no se puede colocar sobre una tela y evitar que se traspongan alfileres. Ese es el destino doloroso de la costura ante la belleza: tantas perforaciones para dar paso a la rigidez, a las coronaciones del color. Hoy sobrevivo en mi escritura como si fuese un pájaro vegetado en el invierno, un puente desbarrancado hacia el Mar Negro o hacia el Báltico donde reposan las almas de los ahogados. No hay vacío para la guerra, no hay torpedos ni balas que atraviesen la rosa enemiga. Soy un niño con manos de jardinero, las tijeras de su taller han dejado sobre el suelo mis cabellos y estrategias de navegar junto a usted en una barca en medio de una proa de inocentes. Recorte estas nociones de escribir y cósalas a una capa para recorrer todas las calles de Europa, todas las veredas de América, los mercados de Asia, los puertos de Australia y en el África quedarme en una aldea con su humilde paja y su eterno fogón incrustado en el suelo. Así la veo en su cuarto de costura, de nube en nube, de páramo en páramo, decapitando en su cortar mis ansiedades en la tela. Un hombre en la algarabía escribe, escribe, escribe; una mujer en el silencio cose, cose, cose. En un hospital de tuberculosos, una costurera y un escritor, tosen, tosen, tosen. Ambos han sido desahuciados en el examen de esputo. Nos apresuramos a amar, nos apresuramos a coser y a  escribir. Una tijera y una tela y muchas cuartillas, no tienen la aprobación de un padre. Una mujer baja según su oficio. En mi máquina de escribir ya todos duermen, en mi lecho ya todo se congela. 



Renovación de cédula

ante las situaciones kafkianas...

Cada uno se va como puede
unos con el pecho entreabierto,
otros con una sola mano,
unos con la cédula de identidad en el bolsillo

Roberto Juarroz



Hoy he tenido miedo de mi identidad.
Ha expirado mi cédula.
No estoy aquí subiendo este piso,
No estoy allá consumiendo esta escalera;
Cada ser con su paso, cada ser con su pose,
Cada uno con sus kilos, en su peso
Donde no haya fuego ante su propia voz,
La propia voz, una revolución, un manuscrito.

Hacer filas inmensas
Para renovar tu vejez en la foto.
Llenar mis datos, volver al nacimiento
Y al dolor parturiento de mi madre.
Gatear y caminar sobre papeles
Burócratas.
Una fecha exacta para la entrega, para volver a plasmar
Las huellas, comprobar solicitud
Y dar fe de vida o dar fe de muerte
Como si alguien se despidiera en medio de la luz, al otro lado.

Unos se van con su espejo,
Otros se van con su perro,
Otros se van sin su pensión con un sello en la frente,
Otros con su nacionalidad y cédula de extranjería,
Aquellos con una carta rasgada antes de tiempo.
Otros se van sin escribir su mejor obra,
Otros se apresuran a tomar talleres literarios y a dejar anaqueles llenos de letra innecesaria,
Insisten en dejar un libro detrás del árbol o detrás del hijo.
Mejor no se apresuren a nada.
En ese lapso de tiempo, ningún banco o trámite aceptan
De que estás ahí, es ese lapso de la otorgación no existes, mientras
Alguien vive, alguien escribe, alguien rompe papeles, alguien renueva su cédula,
Alguien se equivoca escogiendo a un diputado, a un alcalde, a un presidente,
Alguien asegura que todo ha caducado.


                                                                                           
                                                                               Javier Alvarado

Javier Alvarado. La entrevista


La palabra poética inaugura mundos, vidas, la palabra poética fluye entre arrullos, pasa de alma en alma, anida las ventanas iluminadas.

Bienvenido poeta Javier Alvarado al espacio Claroscuro.


 *¿Quién es Javier Alvarado?

Mis libros, mis poemas.


*¿Cuál es tu definición de poesía?

No tengo una definición para la poesía, para mí es una necesidad vital, algo necesario que justifica mi vivencia y mis días.


*¿Cómo fue tu encuentro con la poesía?

Mi encuentro con la poesía fue a través de la declamación. Daba mi voz a otros poetas, después quise dar palabras a lo que sentía. Escribía versitos en la escuela primaria. En secundaria encontré a una profesora que me orientó y después ocurre la muerte de mi abuela y la poesía fluyó como una necesidad.


*¿Qué representa en tu vida?

Lo representa todo. Me veo como un poeta. No me visualizo de otra forma.


*La poesía crea y forma valores. ¿Cuál debe ser el enfoque de la poesía en las aulas, cómo acercarla a niños y jóvenes?

La poesía debe llegar a niños y jóvenes leída, no tanto declamada como en mis tiempos. Hay que sensibilizar a través de ella. Publicaciones infantiles, en los periódicos, en los medios televisivos. Hay que tomar esos espacios.


*¿Hacia dónde va la poesía?

Hoy día hay muchas propuestas literarias y estéticas. Para mí debe seguir el camino de la belleza y la sensibilidad.


*Por último, háblanos un poco de tu experiencia en el I Encuentro Internacional de Poetas "Germán Cardona Cruz", celebrado recientemente en la ciudad de Tuluá en Colombia.

Para mí ha sido de los encuentros de poesía más hermosos en los que he estado. Poetas de diversas geografías logramos una armonía maravillosa. Fue muy productivo y fuimos una familia durante todos los días del festival. Celebrar los 150 años de la publicación de María fue increíble. Gracias a Omar Ortiz y a su equipo por una experiencia inolvidable.


El invitado.




Javier Alvarado (Santiago de Veraguas, Panamá, 1982). Es poeta y Licenciado en Lengua y Literatura Españolas por la Universidad de Panamá. Colabora con publicaciones de su país y del exterior. Forma parte de antologías latinoamericanas.

Ha obtenido numerosos premios, entre ellos, el Premio Nacional de Poesía Joven de Panamá Gustavo Batista Cedeño (2000, 2004, 2007 y 2014), el Premio de Poesía Pablo Neruda (2004), el Premio de Poesía Stella Sierra (2007), el Premio Centroamericano de Literatura Rogelio Sinán (2011), el Premio Internacional de Poesía Nicolás Guillén (2012), el Premio Internacional de Poesía Rubén Darío de Nicaragua (2013), el Premio Medardo Ángel Silva (2014), el Premio Nacional de Poesía Ricardo Miró (2015), recibió Mención de Honor del Premio Literario Casa de las Américas de Cuba (2010).

Publicaciones:

Tiempos de vida y muerte (2001)

Caminos Errabundos y otras Ciudades (2002)

Poemas para caminar bajo un paraguas (2003)

Aquí, todo tu cuerpo escrito (2005)

Por ti no pasa nunca el tiempo (y otros poemas al espejo) (2005)

No me cubre de edad la primavera (2008)

Soy mi desconocido (2008)

Carta Natal al País de los Locos (Mención de Honor Premio Literario Casa de las Américas de Cuba 2010)

Ojos Parlantes para estaciones de ceguera (2011)

Balada de ovejas para un pastor de huesos (Premio Centroamericano de Literatura Rogelio Sinán 2011)

Viaje solar de un tren hacia la noche de Matachín (Premio Internacional de Poesía Nicolás Guillén 2012)

El mar que me habita (Premio Internacional de Poesía Rubén Darío, Nicaragua, 2013)

La vida en mi plato de pobre (2015)



viernes, 10 de noviembre de 2017

Conrado Alzate Valencia. Los poemas


Cuatro poemas sobre El Olvido


El olvido

Siempre he pensado que los más humildes
e inocentes de esta tierra, son los seres
amados y recordados en mundos más sutiles.

Tal vez el alma y los ojos tristes del olvidado
son los lugares íntimos y reservados,
donde espigan las promesas radiantes del cielo.

Para unos el olvido es distancia y silencio,
para otros es el más terrible de los castigos.
Pero el olvido sólo existe en el corazón humano.





A propósito del olvido

                                                                            "...el olvido es la única venganza y único perdón"
                                                                                                                      Jorge Luis Borges

Nacemos y perdemos el contacto con lo divino.
Ya no pensamos en el poder que nos sacó
de nuestra verdadera patria y nos trajo a este plano.

Olvidamos el antiguo idioma de los Dioses,
los caminos ígneos de la sangre las voces
y los otros que fuimos en siglos anteriores.

Olvidamos el poder que escribió nuestro destino,
el primer cántaro de luz que nos bebimos
y las claves que nos da el ángel de los sueños.

Olvidamos, o creemos haber olvidado, pero todo
está ahí, esperando una nueva exploración.
El olvido es una disculpa para deshabitar el mundo.





Soliloquio del olvido

Soy voraz como los agujeros negros.
Me he tragado continentes antiguos
y legendarios como la Atlántida.
He devorado estrellas, civilizaciones,
Dioses, faraones, reyes y demonios.
En mis sótanos de bruma también
yacen la vanidad, los amores, los odios,
la espada y la sangre de los héroes.
Algunos me comparan con la muerte,
pero en realidad no me parezco a ella:
soy más pavoroso y más oscuro;
por eso, los sedientos de gloria
me temen tanto como a los crótalos.
Soy omisión, negligencia y cesación. 




Escrito desde el olvido

Todavía suelo cantar con emoción el ángel de amor
que iluminó mi humilde cuna, las viejas letanías,
el altar de piedra y los dioses de mis antepasados.
Yo escribo desde la sangre y la desmemoria humana. 

Lo que otros olvidan yo lo nombro con frecuencia
para que no caiga en las trampas oscuras de la muerte.
Donde no se ve nada, yo percibo los seres y las cosas
que un día tiramos o que dejamos ir de nuestra mente.

Ya no busquéis más las palabras y las huellas de Cristo
donde no están, buscadlas en el agua de los riachuelos 
y en los espíritus del viento que barrieron los caminos.
Bajo las ruinas del olvido aún resplandecen los tesoros.



                                                                       Conrado Alzate Valencia 

Conrado Alzate Valencia. La entrevista

La poesía justifica la existencia. ¿Qué sería el hombre sin Dios? ¿Qué sería Dios sin la poesía?¿Para qué el cielo si no existieran aves? ¿Para qué la vida si no hubiera recuerdos?

Sin poesía: ¡para qué lo demás?

Bienvenido Conrado Alzate al espacio Claroscuro


*¿Quién es Conrado Alzate Valencia?

Básicamente soy un lector voraz, tallerista de arte, promotor de lectura, editor a ratos y escritor de muchas horas, autor de: Canción de Ahasverus, Sílabas humanas, Escrito en el viento: versos de amor y desamor, Memoria de la sangre, Apología de los dragones (dos ediciones), Cantos para anunciar la luz: (antología personal), Poemas ecológicos, Celebración de las cosas, entre otros libros de poesía y ensayo. También soy Fundador del Taller de Poesía "Carlos Héctor Trejos Reyes", y del Festival Nacional de Poesía de Amor y Desamor, ambos eventos culturales de Riosucio. Asimismo soy Director del Nocturno Poético "Palabras en el Bosque" y Codirector de la Colección de Poesía "Tulio Bayer" de Manizales.

Y más aún, desde mi poesía podría decir que:

 "No sé quién soy ni de donde vengo.
   Sólo sé que soy un caminante en llamas, 
   un Judio Errante que vaga por el mundo 
buscando su origen en las alturas"
                                          
                                                                                                ( Caminante en llamas).


*¿Cuál es tu definición de poesía?

Cada poeta tiene su propia definición. Para Hölderlin por ejemplo, y según Alejandra Pizarnik "...la poesía es un juego peligroso"; para Lorca: "La poesía es algo que anda por las calles, que se mueve, que pasa por nuestro lado"; para Luis Cardoza y Aragón: "La poesía es la única prueba concreta de la existencia del hombre"; para Octavio Paz: "Poesía es creación, acto libre" y para Borges: "La poesía es un hecho mágico, misterioso, inexplicable, aunque no comprensible".

Yo pienso que poesía entre otras cosas es brújula esplendente, bálsamo, conjuro, amuleto, belleza, misterio, magia, sencillez y brevedad. No hablé de la inspiración porque no creo mucho en ella, aunque Platón con claridad de percepción expresa que: " Hasta el momento de la inspiración todo hombre es impotente para hacer versos y pronunciar oráculos". Estoy seguro que para el poeta y el artista en general no solamente es fundamental el entusiasmo creador, sino otros elementos como la psicología, la observación, la intuición, la imaginación y el dominio del lenguaje. La experiencia también cuenta.


*¿Cómo fue tu encuentro con la poesía?

Este encuentro se lo debo a la palabra dulce de mi abuelo paterno, quien en todo momento iluminó mi niñez con sus historias fantásticas, y a mis profesores de primaria, quienes me enseñaron poetas colombianos como Rafael Pombo, Ricardo Nieto, Eduardo Castillo, Julio Florez, José Asunción Silva, Guillermo Valencia, Porfirio Barba Jacob, Eduardo Carranza y Carlos Castro Saavedra. Luego los profesores de bachillerato me presentaron los autores latinoamericanos, los europeos y los clásicos, quienes me llenaron de asombro y despertaron mi sensibilidad artística. Igualmente se lo debo al corazón que me empujó a escribir sencillas cartas y versos de amor. Es decir que mi deseo de comunicación con mis noviecitas, me dictaron los primeros poemas. Yo llegué pues, a la poesía por los caminos ingenuos del amor.


*¿Para qué la poesía?

"Sé que la poesía es indispensable, pero no sabría decir para qué", manifiesta Jean Cocteau; esta es una expresión certísima porque casi todos entienden que la poesía es necesaria, pero pocos saben para que sirve. Tal vez sirva para vivir en medio de necesidades y en constante ebullición anímica o para enaltecer la pureza del lenguaje o para cantar las maravillas del mundo como lo hacen los pájaros matutinos y vesperales o para conjurar los poderes oscuros y enigmáticos de la muerte o simplemente para escapar de los poderes temibles del olvido.


*¿Cómo defines tu voz poética?

No tengo por cierto que la persona indicada para hablar de su obra sea el autor; son los lectores y los críticos literarios, quienes aprueban o desaprueban un escritor. Aunque a veces los críticos se equivocan. En un texto que Lorca le dedica a Gerardo Diego, puntualiza: " En mis conferencias he hablado a veces de la Poesía, pero de lo único que no puedo hablar es de mi poesía". Mi creación lírica tiene varios interpretes: Roberto Vélez Correa, César Montoya Ocampo, Carlos Arboleda González, Jorge Eliecer Zapata Bonilla, Juan Felipe Robledo, Hernando Guerra Tovar, Ramón Cote Baraibar, Nadin Marmolejo Sevilla, Juan Carlos Acevedo Ramos y Gabriel Arturo Castro.

Roberto Vélez Correa, por ejemplo escribe: " Poesía de tradición borgiana que alude al pasado literario donde convergen las figuras claves de las letras universales. Rica en motivos intertextuales, se convierten en homenaje a los héroes de la palabra y son traídos a la mesa del poeta con admiración".

Gabriel Arturo Castro,  señala: "... en la voz lírica de Conrado Alzate Valencia domina la expresión de una poesía meditada, trascendente, llena de vigor, color, tono y calidez"

Y Ramón Cote Baraibar y Juan Felipe Robledo indican con liberaridad mental: "Tono poético sostenido de principio a fin, con un tratamiento de los temas que aborda de manera delicada, armónica y sensitiva, logrando un tono personal y único en cada uno de ellos. El autor demuestra un conocimiento del universo reflexivo y sensible que permite la escritura de poesía y hay un acertado ejercicio de creación de mitologías, que le dan autonomía y rotundidad a los poemas..." Y más adelante agregan: " A su vez crea un mundo original rico en matices y signado por apreciaciones sólidas que consigue asombrar y seducir al lector".


*¿Qué consejo le darías a las personas que descubren la poesía y que ven en ella una forma de expresión y de existencia?

El consejo es simple: trabajar incansablemente sin esperar los efímeros aplausos de la gloria; la palabra es generosa en grado superlativo y cuando uno menos lo piensa ella le abre todas las puertas del éxito. El oficio del creador debe ser vocacional y permanente hasta alcanzar una voz única, que no se parezca a nadie.

Otra advertencia que podría parecer una metáfora es asir fuerte la poesía, recorrer con amor sus luminosos huertos, saborear sus frutos lentamente y construir casa en ella. Esto nos pone de cara a la vida y de espaldas a la muerte.


*¿Hacia dónde va la poesía?

La lengua de los dioses como la llaman algunos es abridora de caminos, siempre está a la vanguardia. Ella no decrece, decrecen los pueblos. "El cansancio de una sociedad no implica necesariamente la extinción de las artes ni provoca el silencio del poeta. Más bien es posible que ocurra lo contrario: suscita la aparición de poetas y obras solitarias", refiere sabiamente Octavio Paz en Lenguaje y poema. En consecuencia la poesía siempre va adelante y hacia arriba.


El invitado


Conrado Alzate Valencia, Caldas, Colombia. Poeta, Ensayista, Gestor cultural, Tallerista de arte y Editor. Miembro del movimiento Poetas del Mundo, de la Red de Escritores Latinoamericanos y de la Unión Hispanoamericana de Escritores. Además es Vicepresidente de la Corporación Centro de Escritores de Caldas.

Publicaciones:

Paraísos inexistentes (2000)

Canción de Ahasverus (2000)

Escrito en el viento: versos de amor y desamor (2004)

Sílabas humanas (2004)

Memoria de la sangre (2006)

Apología de los dragones (dos ediciones; 2007 y 2008)

Cantos para anunciar la luz: antología personal (Colección "50 poetas colombianos y una antología", 2010)

Poemas ecológicos (2012)

Apenas voy para las cosas (Colección de Poesía "Tulio Bayer", 2013)

Cartografía poética: ensayos breves sobre la obra literaria de Conrado Alzate Valencia (2014)

José Tobías Trejos Trejos: un poeta olvidado de Caldas (Colección Cumanday Narrativa, 2015)

Sus textos han sido publicados en Hipsipila: Revista Cultural de la Universidad de Caldas; Juegos Florales: Revista de Literatura del Centro de Escritores de Manizales; Revista Mefisto; Luna Nueva; Boletín Cultural y Bibliográfico del Banco de la República; Revista Cuatrotablas; Revista La Urraka; Barbarie Ilustrada; La Avispa (Mar del Plata, Argentina).

Ha dado a conocer su obra en periódicos, suplementos literarios y páginas electrónicas de Colombia, Perú, Chile, Argentina, México y España. Además ha sido incluido en el Diccionario de autores caldenses: una apuesta por la identidad, de Fabio Vélez Correa y Poetas Siglo XXI: antología de poesía mundial, de Fernando Sabido Sánchez.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Marisol Briones. Los poemas


Aniversario

...y sí en Septiembre
el rocío de mi cuerpo
moja el tuyo
supongo que no sería
justo decir que te quiero
LEM

De cierto
Que otros hablen del aniversario
De la patria centroamericana
De sí somos o no independientes
De héroes y antihéroes.
Ahora sólo quiero decir
Que te quiero en Septiembre
Y también en Enero
Por años enteros.
Con lunas llenas
Medias lunas y aún sin luna
Alternando con Shango y Yemayá
Con música revolucionaria
Boleros o rancheras
Con la Camerata o Beetlero
En campaña, en la casa y
En la plaza.

Que te quiero
Con todo mi querer
Con lo que he sido y lo que soy.
Porque ayer
Apuramos la copa
Urgidos de patriotismo y compromiso.

Porque ahora
Imprevisibles como son los amores
Una idéntica hoguera
De fuego nos consume
Y bebemos en la copa pospuesta, reposada
Con nuestras sedes que no se sacian nunca
Que cruzan las fronteras 
Haciéndonos dueños de un misterio
Indescifrable, permanente

Porque seguís siendo
El único mago
Que sabe utilizar sus melodías
Como encantamientos,
Que sabe hacer a mi sangre sonora
Y a mi cuerpo
Tu instrumento de vibrador frotado.

Brindemos pues por cada ausencia
Por cada noche
Por dos estrellas errantes
Bajo la luna
Con sus historias de gatos 
Y ángeles caídos.
Celebremos la vida
Vuelta prodigio en nuestras manos.








Despedida


                                                                                 Los cobardes son los que se cobijan bajo las normas.
                                                                                                                                                     Sartre

Si maldiciéndote pudiera borrar de un golpe
lo que siento y lo mucho que te quiero
diría mil veces maldito
ojalá te pudras para siempre
en tu espacio,
en todo aquello que pretendes concentrarte
alejado de mí
templo de la Dispersión.

Pero no me liberan las palabras
ni pueden evitar que asome el llanto
ni que sienta como un puñal
la despedida.

Hago un desfile mental de tus defectos
la lentitud para decidir,
las aspiraciones populares,
la individualidad,
lo colectivo,
lo políticamente correcto o incorrecto.

Tu presbiopía
los espacios pequeños de nosostros
las llegadas tarde a la comida.
El reloj separándonos,
como un témpano.
El celular sonando
los mil y un problemas de los otros.

Las agendas
capres
el Parlamento
la ausencia de tus brazos en la noche.

A mitad del desfile se me infiltran los recuerdos.

Y somos otra vez
vos y yo
los mismos de la Plaza.
Los locos amantes
del mar escondido.

Soy yo
trayéndote al mundo que no conocías.
Sos vos
haciéndome vida los sueños que ayer construíamos.

Es la casa llena de nuestros besos
son los compas ordenando las cajas,
y es un celular abierto
diciendo te amo.

Es julio y es Managua.

Somos luz encendiendo una vida que se apaga.
Somos la risa en la noche de cantos.
Somos amor sin miedo y sin fronteras.

Hasta que vino el tiempo
de las vacaciones forzadas
y en la Isla aborté a un niño muerto.

Regresas queriendo que olvide lo vivido
que te perdone tu ser ensimismado.

Anteponiendo mi ser mujer
a quien te ama
te extendí la mano y te cerré la puerta,
para venir a escribir en estos versos
el agridulce sabor de tu partida.




Omeyocan

Tezcatlipoca - luna nocturnal se derramó en sus ojos
Hasta penetrar todo su cuerpo
Ehécatl como un susurro, penetró sus oídos
Y los dos se juntaron en el corazón de la diosa.

Ambos la enlazaron entre la oscuridad y la luz
Para entrar en el cielo y perder sus límites.

Algunas veces, uno
Atravesaba el arcoris
Y era el huracán, la lluvia
La música de gatos ronroneando.

Ternuras y espermas
Sobre la tierra abierta
Del tiempo sin tiempo.

El otro en cambio
Era la permanencia
El dueño del cerca y el junto

Pero también la sombra
Donde reinan los miedos personales
Y los episodios de amnesia locunar.

Los dos, los tres
Tocaron y danzaron bajo
El árbol florido de Xochitlicacan

Después transformados en serpientes
La partieron en dos

Así fue el principio
Sin embargo ella
Que abrió las puertas de lo prohibido
Indómita como ha sido
Desde que no había sol ni cielo
Mantiene la dualidad

Vestida de luz
Habitada de sombras
Todavía algunas veces
Por las noches llora
Deseando comer
Corazones de hombres.




Elogio de la sombra

Te contaré el secreto de las cosas
el cielo está en la tierra.

Olvídate del que dirán
los juiciosos
aburridos
mentirosos.
Olvídate del temor
de hacernos daño.

El fuego es beneficioso y peligroso.

Olvídate de las apariencias
y de practicar convencionalismos burgueses
en la sociedad de buenos modales y falsa moral.

Yo no podría llamarte
sino del lado del riesgo
desde la posibilidad oculta
del gris rojizo
que hace uno el día con la noche.

Es tiempo de encrucijadas y desafíos.

Soy la mujer telúrica, la cosmofágica.
Soy la amante mágica
la dueña de lo perdido y lo hallado.

Soy el viento y la llovizna
el agua para lavar tus ojos.
Soy la que quiere que des
el salto histórico.

Soy la serpiente
que se deshace de su piel
para que tus huellas
se pierdan
en mi.



Señora de la soledad

La que llama y hace huir
a los tenebrosos
La que conversa y
convierte a los luminosos
La que disfruta a los 
magos negros

María Soledad
la del eterno ciclo
la que termina y comienza 
otra vez
La de los poderes de la luna
la clave de los mundos

Mar y sol
La tierra y el fuego
el agua y el aire.

Dulce de la amargura
angustia de los disfrutes .
Señora de los misterios
dueña de las dos tierras.

La buscada
La encontrada y la perdida.

La del silencio blanco
la de la risa.
La por siete espadas 
traspasada.
La de los brazos de balanza.
La de las dos serpientes
cantoras.

María o Lilith
La victoria o la muerte.
Señora de la llama que devora
Estrella fugaz
Señora de la soledad.



                                                                                      Marisol Briones 

                                                                               









Marisol Briones. La entrevista

Los espacios que brinda la poesía, que nacen de ella, que de ella parten son asombrosamente vibrantes y vivos, porque de eso se trata la poesía: Vivir, contemplar la vida, hacer la vida.

Bienvenida Marisol Briones al espacio Claroscuro


*¿Quién es Marisol Briones?

En primer lugar una mujer de carne y hueso. Apasionada en todo lo que emprende, que cree en las personas y trabaja por un porvenir más justo para todos y todas.


*¿Cómo defines poesía?

La poesía es la palabra, lo que se nombra, lo que se siente, lo que se dice pero también es un arte que invoca y convoca. A menudo se la limita caracterizándola como la poetización de estados de ánimo humanos y transitorios. Más con ella podemos trasmitir conocimiento, revitalizar nuestras identidades, la historia y la memoria, cumpliendo una función social y cito entonces a Gabriel Celaya, que dice que la poesía es necesaria como el pan, que es herramienta y también un arma cargada de futuro. - SON GRITOS EN EL CIELO Y EN LA TIERRA SON ACTOS-.
Es en resumen la palabra hilvanada que nos desnuda y nos muestra humanos.


*¿Con qué sentimiento te identificas?

Con el amor y la justicia.


*¿Qué buscas y que has encontrado en la poesía?

Tuve la dicha de nacer en un hogar habitado de libros y conocimientos, por lo que desde muy niña walkiras y cenotes, personajes históricos, cuásares y agujeros negros poblaron mi imaginario.
Busco con la palabra, con mi poesía, decir lo que me estalla dentro. Busco en la poesía, la que leo la palabra nutricia, el sosegado alimento que ocasionalmente me enciende y otra es conocimiento, paz, esparcimiento.


*¿Por qué creer en la poesía?

Le preguntas a una enamorada, porqué cree en el amor. La poesía tiene la fuerza vital, es sentimiento, belleza, cosmovisión, unicidad. Cohesionadora entre el individuo y el todo.


*¿Qué poetas han influenciado tu poesía?

Rubén Darío, que es omnipresente en Nicaragua, y tú sabes que la mitad de mi sangre y de mi vida son nicas. En la adolescencia, Pablo Neruda, leía fascinada Confieso que he Vivido, y me convertía en Marisol y Marisombra. Y todavía me lo encuentro en cualquier rincón de Chile o del mundo, y sigue cautivándome, por cierto tengo un original del Canto General que le autografió a mi papá, ya que eran amigos. Whitman y algunos poetas salvadoreños, como Oswaldo Escobar Velado, Roberto Armijo, Roque Dalton, Manlio Argueta, el guatemalteco Otto René Castillo y los nicaragüenses Salomón de la Selva y Ernesto Cardenal, con quien tuve después la dicha de trabajar y de sembrar de centros populares de cultura a Nicaragua mientras era Ministro de Cultura.

Aquellas lecturas debían ser casi clandestinas, pues Centroamérica estaba en guerra en esos tiempos. Partí a México donde se ampliaron mis horizontes y conocí personalmente a Benedetti y Roberto Fernández Retamar.

Debo decir que mi raíz y mi pasión son de nuestro continente, reconozco sí a los españoles Carmen Conde, Gil de Biedma, Ángel González y José Agustín Goytisolo, pero en general son Rosario Castellanos, Jaime Sabines, Gabriela Mistral, Oliverio Girondo, Octavio Paz, César Vallejo, Huidobro, Teresa Wilms Montt, José Emilio Pacheco y por supuesto Netzahualcóyotl y Alonso de Ercilla con La Araucana.


*¿Hacia dónde va la poesía?

La poesía es tan diversa y cambiante como la sociedad misma. Vivimos tiempos de crisis y globalización y así como hemos escrito de lo que no sabemos, de aquello imaginado, de lo que se hizo realidad cuando lo nombramos y de lo real imaginado y hemos aprendido de las formas. No me cabe duda que, la profundidad de la palabra y la necesidad del ser, conducirán el cauce de la creación y la recreación en un acto ético y poético interminable.


La invitada




Marisol Briones nació en El Salvador. Es Poeta, periodista cultural, diplomada en literatura salvadoreña y centroamericana  y docente en educación especial. 

Dirigió durante diez años la radio revista Cultural con Vos, en la radio universitaria UCA. Trabajó para Cuadernos del Tercer Mundo en México y junto a Ernesto Cardenal en el Ministerio de Cultura de Nicaragua.

Publicaciones:

Lluvia de luna llena
Con tanto Amor en la Memoria
Canto de Mujer Florida
Corazón Mirando al Sur
Archivo Rojo
La Briona Negra

Ha representado a El Salvador en diversos foros sociales, indígenas y encuentros literarios en Bolivia, México, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, España, Panamá, Chile y Colombia.

En Bolivia fue honrada como Embajadora Universal de la Cultura.

Su obra ha sido publicada y antologada en diversos países y traducida al inglés, catalán y árabe.

Es fundadora de La Unión Latinoamericana de Escritores ULATE y representante de la Red Internacional de Escritores por la Tierra en El Salvador.


sábado, 28 de octubre de 2017

David Cortés Cabán. Los poemas

La distancia 

Contra
la indiferencia
subo a la colina
más brillante
y suspiro
Mi historia queda
detrás de la colina
también la historia de
la tierra que me vio nacer
Pero el horizonte
cierra la distancia hasta
hacerme invisible
Vuelvo y pregunto
si la casa que flota
es real
pero los árboles cubren la luz.


El horizonte

Ignoro
cómo
se desliza
la vida
entre
el paisaje
y la transparencia
que me retiene
El silencio
se alarga
como una espiga
en el fondo
del cuerpo
y en un instante
todo se desvanece
como el susurro
de tu voz
en el viento.



El caminante

Los ruidos
toman su lugar
y los días pasan
como una fábula
sobre un laberinto
de espejos
No hay un
motivo para quedarse
lo que ves está más allá
donde la realidad tiende sus redes
y la mirada del amor
no encuentra
otra salida
y el yo
devorado por la rosa
regresa
¿a dónde? ¿a qué lugar?



La ventana

Desde
esta ventana
crees divisar los
rostros irreconocibles
Lo que fue hermoso
y tuvo una presencia
Lo que llega
de improviso
y causa
una gran conmoción
Y vas por otro camino
como quien entra
en un lago silencioso
y se tiende desnudo
como si el tiempo se hubiera detenido
frente a los árboles
y entrara en la casa
sin importarle la desolación.


                                                                            David Cortés Cabán